Oyente en Cuba envía carta expresando el deseo de aprender más sobre el mensaje que había escuchado

Oyente en Cuba envía carta expresando el deseo de aprender más sobre el mensaje que había escuchado

Qué bendición y privilegio el poder servir a nuestro Señor ya que el ministerio pastoral en la iglesia local se mantiene en expansión. A pesar de los ataques del enemigo, los creyentes demuestran un deseo ferviente de crecer en el conocimiento de Su Palabra y en el compartir con otros acerca de Cristo. Aunque no contamos con toda la libertad de compartir el Evangelio como ocurre en otros lugares, pero alabamos al Señor porque Él nos está permitiendo cumplir con la Gran Comisión en este amado país.

Hace unos meses viajamos a diversas regiones para visitar a varios radioescuchas. Es algo frustrante el tener que invertir una cierta cantidad de tiempo tratando de localizar la dirección de un oyente, sólo para descubrir que no hay nadie viviendo en dicha dirección. Pero, ¡qué alegría cuando encontramos a la persona que estamos buscando! Ese fue el caso de Alberto. Él envió una carta a la dirección que aparece al final de nuestros programas, con el deseo de aprender más sobre el mensaje que había oído. Pero, lamentablemente, la pasión que sintió al oír el Evangelio se desvaneció y se volvió de nuevo a una vida llena de inmoralidad al punto de que perdió a su familia. Mi esposo y yo le explicamos con la Biblia la importancia de tomar en serio su condición espiritual. Al final de la conversación, decidió tornar su vida a Cristo.

Mayelín y su esposo visitan a radioescucha

Mayelín y su esposo visitan a radioescucha

Sucede muy a menudo que cuando visitamos a un oyente la persona no vive más en esa dirección. Ese fue el caso de Luis, quien tenía un buen testimonio en el barrio donde vivió durante varios años. Dado que los miembros de la familia que viven en ahora en esta dirección son creyentes, tuvimos la libertad de compartirles algo de la Palabra de Dios y les obsequiamos algunos CDs con programas así como material para leer. Confiamos en que esta familia, así como las demás que visitamos durante este recorrido, será edificada con el material bíblico que dejamos en sus manos.

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