Un acto de amor y servicio de nuestro Misionero en Chile produce un gran impacto en los no creyentes

Un acto de amor y servicio de nuestro Misionero en Chile produce un gran impacto en los no creyentes

Andrés proveyendo literacturas al Pastor Carlos

Estoy agradecido del Señor por el constante incremento en el número de estaciones que transmiten nuestros programas. Alabo al Señor, porque el evangelio es escuchado casi 1,300 veces por semana en todo Chile a través de 166 estaciones de radio. Mi meta principal durante este año ha sido confirmar que las estaciones incluidas en nuestra base de datos están recibiendo y transmitiendo nuestros programas. Ésta no es una tarea fácil, mientras que es casi imposible atravesar toda la ciudad, pero le doy muchas gracias a Dios porque mes tras mes puedo ponerme en contacto con estaciones. En los últimos tres meses, contacté 26 estaciones y todas ellas están transmitiendo los programas normalmente. Una de ella está situada en el suburbio de Santiago. Carlos, el director de la estación, me preguntó si podía suplirle alguna literatura para los oyentes. Tomé la oportunidad para preguntarle si él ha cumplido ya con algunos requisitos que las autoridades están requiriendo de las estaciones de radio. Él me expresó que él no estaba al tanto de la situación. Aproveché el tiempo para explicarle exactamente cuáles formularios él necesitaba completar para cumplir con esta ley. Cuando terminé mi visita a la estación, él me expresó su gratitud no sólo por suplirle los programas, sino también por la literatura y sobre todo por toda la información que pude proveerle. Mientras me dirigía a mi casa glorifiqué al Señor por el tiempo invertido en visitar a este pastor, por la literatura provista, y por la información urgente que necesitaba con el fin de mantener la estación en el aire. Mi oración es que estos esfuerzos puedan resultar en la salvación de los oyentes que cada semana, escucha nuestros programas a través de esta estación de radio.

Alabo al Señor por el tiempo que he invertido en aprender diferentes aspectos de las leyes relacionadas a la telecomunicación, las cuales me permiten no sólo ayudar a las estaciones de radio cristianas, como fue el caso con el pastor Carlos, sino también para ofrecer asesoramiento a las estaciones de radio seculares. Ese ha sido el caso con una radio en el pueblo de La Serena. Betho, el propietario de una radio secular ha rehusado difundir programas con contenido “religioso”. Sin embargo, cuando lo visité la primera vez hace un año atrás, le expliqué acerca de nuestros programas y me ofrecí ayudarle si él necesitaba información para cumplir con las leyes de telecomunicaciones. Él esperaba que le cobraría por la información, pero le dije que esa no era mi intención. Él me dijo ciertos aspectos que nunca entendió acerca de las leyes y pude ser capaz de explicarle lo que necesitaba hacer para cumplir con la ley. Desde esa visita, él aceptó transmitir nuestros programas. Algunos meses atrás fui a visitarlo y me dijo que nuestros programas han tenido buena recepción entre su audiencia.

Dinos tu opinión

2 × 5 =