Durante el mes de septiembre tuvimos la oportunidad de visitar varias personas que han escuchado nuestros programas y han solicitado materiales. Junto con nuestro hermano Daniel Sandoval pudimos ministrar la palabra y a la vez ser de bendición para cada uno de ellos de acuerdo a las situaciones que estaban atravesando.
Visitamos el hogar de un joven llamado Nelson. Su madre Caridad nos pidió que habláramos con su hijo, el cual en estos momentos está apartado del Señor. Después de conversar con Nelson, él nos manifestó que iba a comenzar a pensar en serio en cuanto a Dios, púes hasta ese momento sentía que andaba solo en este mundo. Sentía vergüenza de acercarse a Dios pues sabía que con su estilo de vida le había traicionado, y por lo tanto no sentía tener el derecho de acercase a Él.
Otro hogar que visitamos fue el de Tamara Aguilar. Ella se acercó a Dios hace tiempo a través del programa, pero no se congregaba en ninguna iglesia dado a que no tenía quién la guiara en los caminos del Señor, y por ello no creció en las cosas de Dios. Gracias a nuestra visita ella se reconcilió con el Señor y además su hija Lía aceptó a Jesucristo como Su salvador.
Visitamos a Olga Ramos Blanco pero ella no se encontraba al momento de la visita. Sin embargo fuimos muy bien recibidos por su hija y su nieta. Aprovechamos la oportunidad para ministrarles la palabra de Dios a ambas y les obsequiamos un CD del programa y nuestra dirección para que contacten con nosotros.
Intentamos visitar a Lidia a quien ya habíamos visitado el año pasado. Ella es una joven huérfana se crió con su hermano José Barros. Este joven escribió al programa El Camino de la Vida hace unos años, pero murió el año pasado dejando su hermana Lidia al cuidado de su hermano menor. Decidimos visitarla esta vez para entregarle unos CD’s y compartirle palabras de aliento. Lamentablemente ella no estaba en casa, pero su vecino nos dijo que estaba viviendo sola porque su otro hermano estaba preso. Agradeceremos que recuerden a Lidia en sus oraciones.






