Hasta el 2001, Bolivia era uno de los países en donde El Camino de la Vida no tenía presencia. Cornelio Rivera, quien era el director del ministerio en esos años, conoció a Pedro y a Kitty, y les consideró excelentes candidatos para representar al ministerio en Bolivia. Los Salces se unieron a medio tiempo en el 2001 ya que Pedro en ese tiempo estaba como pastor en su iglesia local, y a la vez estaba como profesor en una universidad en Santa Cruz. El comprendió la relevancia que tenía el obtener emisoras para llevar el Evangelio a las multitudes.
Unos años después Pedro dejó el pastorado y el puesto en la universidad para dedicarse a tiempo completo a su labor como misionero de El Camino de la Vida. En el 2010 Pedro aceptó la responsabilidad de ser el ingeniero de grabación. Su compromiso y determinación se ven reflejados en el número de emisoras que transmiten nuestros programas en medio de un contexto en donde no es común que las emisoras den quince o tres minutos para programas con contenido espiritual.
Alabamos a Dios por las 116 emisoras a través de las cuales el evangelio es proclamado. Aunque el número de emisoras es relativamente alto, para Pedro no es fácil convencer a los dueños de las emisoras para que acepten escuchar muestras de los programas. Durante varios años el gobierno ha presionado a las emisoras para que promuevan la agenda de las autoridades. Por lo tanto, obtener una emisora que transmita nuestro programa corto o el largo, no es sencillo. Sin embargo, Dios le ha dado gracia a Pedro para que haya emisoras dispuestas a aceptar transmitir nuestros programas. Al igual que en el resto de Latinoamérica, los problemas sociopolíticos afectan grandemente a la sociedad boliviana. En este contexto, damos gracias a Dios por el compromiso de Pedro y Kitty. Le alabamos también por las 1,500 transmisiones semanales.

