Con una población de 17 millones y medio,  Chile es el país con mayor extensión territorial hacia el sur del continente. En el 2020, el 36% de la población consideró no estar afiliada a ninguna religión. Después de Uruguay, este país refleja un marcado desinterés en aspectos religiosos. Aunque el 42% de la población mantiene las tradiciones que fueron impuestas por los españoles durante la colonia, de acuerdo con una encuesta, solo el 27% de los encuestados consideran que la religión juega un papel importante en sus vidas. Algunos chilenos mantienen las tradiciones religiosas heredadas por sus padres. Sin embargo, de acuerdo con la encuesta, solo 5 millones consideran el ámbito espiritual en esta tierra.

Aunque la constitución garantiza la libertad de religión, es más que evidente que lo que Dios dice en Su palabra carece de importancia para la inmensa mayoría de los chilenos. Como ministerio consideramos un imperativo el alcanzar a tantos corazones como nos sea posible en este país. Gracias a la labor de los Huenulaf, un buen número de emisoras han aceptado transmitir nuestros programas. Desde el 2018, los esfuerzos de que han hecho Daniel y Bety son evidentes, ya que a través de 240 emisoras el evangelio está siendo proclamado por todo el país. Esto significa que los programas están siendo transmitidos 4,300 veces a la semana.